martes, 18 de febrero de 2014

Tiempo para reflexionar

Los profesores, al igual que los alumnos, debemos evaluar nuestras acciones en las aulas. La evaluación es el método básico para averiguar si algo va bien, o por el contrario debe cambiar para mejorar. Como comenté en mi entrada anterior, la evaluación está ligada a la calidad y es por eso que los profesores deben evaluar su enseñanza, para reafirmar sus buenas acciones y mejorar aquellas que lo requieran.

En el año 1997 Mc Combs desarrolló el Assessment Learner Centered Practices, un cuestionario que sirve a los profesores para auto-evaluar su acción educativa en distintas áreas y a la vez identificar los posibles cambios que deberían adoptar para mejorar. Esta versión cuenta con dos adaptaciones, una para los alumnos y otra para los profesores.



Yo he respondido a una versión reducida basada en la anterior para ver si mis respuestas se asemejan a la media y comparar los resultados y así poder ver qué me mueve para ser profesora.

- Para la primera escala: Creencias centradas en el alumno, su aprendizaje y la enseñanza, la media óptima es de 3,2 y yo he obtenido 3,8.
- Para la segunda escala: Creencias no centradas en el enfoque centrado en el alumno sobre los alumnos, la media óptima es de 2,3 y mi puntuación ha sido de 2.
- Por último, para la tercera escala, la de Creencias no centradas en el enfoque centrado en el alumno sobre el proceso de enseñanza y aprendizaje, la media óptima es de 2,4, y mi puntuación ha sido 2,2.


Por los resultados, puedo ver que mis puntuaciones no distan mucho de la media recomendable . He tenido claras la mayoría de las respuestas, aunque en muchas de ellas he respondido parcialmente en desacuerdo/acuerdo, queriendo esto decir que todo depende mucho de las situaciones que se nos presenten. Me parece esencial recordar que cada escuela y cada clase es un mundo, debemos conocer a nuestros alumnos, para personalizar al máximo el proceso de enseñanza-aprendizaje.



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