A continuación se presenta una tabla en la que Fink
establece los 12 pasos a seguir para alcanzar un buen modelo de diseño
integrado:
Es fácil reconocer, que para elaborar una programación didáctica
desde la perspectiva de la enseñanza centrada en el alumno y su aprendizaje, son
necesarios algunos pasos más allá de la secuenciación ordenada del contenido
del libro de texto y cumplir el temario establecido por la ley.
A continuación se presentan algunas preguntas de autorreflexión
que nos pueden ayudar a ver si realmente proponemos un aprendizaje integrado o
por el contrario nos centramos en el contenido.
¿A que pasos dedicas más tiempo? ¿Cumples todos ellos?
Desde mi perspectiva de estudiante de educación, creo que todos los pasos requieren atención y dedicación. Las tres fases del proceso de programación son esenciales para que surja una buena programación. En mi opinión es básico establecer los componentes claves adaptados a los alumnos con los que nos encontramos, conocer el contexto para poder marcar unas metas educativas. Además de integrar la estructura del curso y las estrategias para que sea un proceso continuo.
Si todavía no eres profesor, ¿Te ha sorprendido
alguno?¿Echas en falta otros?
En general me han parecido todos adecuados, aunque se puedan formular de manera distinta, todos son necesarios para crear una buena programación. Me ha parecido interesante el numero 10: Anticipar los errores, pues muchas veces, cuando se programa algo al detalle, podemos olvidar los imprevistos que pueden surgir y que harán que la ejecución de la programación "cambie de rumbo". Por eso es importante anticiparnos, y ver los posibles problemas con los que nos podemos encontrar en el aula, para así proponer también posibles soluciones.
¿Te recuerdan a los pasos expuestos en el apartado del
aprendizaje autorregulado?
Me parece que están totalmente relacionados. En el aprendizaje autorregulado también hay una planificación, una auto-observación, la regulación de las estrategias y pàra terminar una evaluación. Los profesores al igual que los alumnos, tenemos que plantearnos lo que vamos a hacer, identificar unas metas y proponer unos objetivos, etc. De la misma manera que les enseñamos a los alumnos a regular su aprendizaje, debemos autorregular nuestra enseñanza.
Con esto relaciono el último párrafo de esta reflexión,
"El proceso de diseñar la enseñanza y la misma acción de
enseñar es un proceso de autorregulación en cuanto que supone seguir sus mismas
fases: programar, ejecutar lo planeado en el aula y revisar lo realizado para
comprobar su grado de adecuación".
En definitiva, la educación es un" todo" integrado, es necesario autorregular nuestras acciones para enseñar bien. Como dice el título de esta entrada:
Aprendemos a enseñar para enseñar a aprender

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